A 28 km de Asunción hay un pueblo que hace dos cosas mejor que nadie: cerámica artesanal y frutillas recién cosechadas. Areguá combina lago, historia y la experiencia de cosechar tu propia fruta directo del campo. En julio y agosto se le suma la temporada de frutillas — la excusa perfecta para salir de la ciudad.
Llegada al pueblo
Son 28 km por la Ruta 2, bien señalizada. Llegás al pueblo y lo primero que ves es el lago Ypacaraí. Dejá el auto y caminá — Areguá es chico, todo está a pie.
Ver en Google MapsFinca Tía Raquel — cosecha de frutillas
Temporada julio-agosto. Llegás, te dan una canasta y cosechás vos mismo directo de la planta. Pagás por kilo lo que llevás. Tres variedades: Sweet Charlie, Dober y Francesa. Abre de 8hs a 17hs. Reservar al 0991 522 740.
Ver en Google MapsTalleres de cerámica artesanal
Areguá es la capital de la cerámica paraguaya. Hay talleres abiertos donde podés ver cómo trabajan y comprar directo al artesano. Precios mucho mejores que en cualquier tienda de souvenirs de Asunción.
Ver en Google MapsAlmuerzo frente al lago
Hay varios restaurantes sobre la costanera con vista al Ypacaraí. Pedí pescado — el surubí y el dorado son los típicos de la zona. Más tranquilo y más barato que San Bernardino.
Ver en Google MapsLago Ypacaraí y costanera
Después del almuerzo, bajás a la costanera. El lago es el mismo que el de San Bernardino pero Areguá tiene mucho menos gente. Podés alquilar una canoa o simplemente quedarte mirando el agua. El cierre perfecto antes de volver.
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