No cabe duda de que los niños jamás dejarán de sorprendernos, de cualquier manera posible nos recuerdan que todos somos iguales y que siempre podemos ayudar al que más nos necesita con lo que sea. Recientemente conocimos el caso de un grupo de jóvenes que apoyaron a su amigo para que pudiera comprarse un celular, pero hoy les traemos una historia diferente, de esas que los hará derramar alguna lagrimita. Así que tengan a la mano los pañuelos porque… estos niñosvieron a un pequeño que estaba vendiendo dulces en la calle y lo invitaron a comer. 

Esta preciosísima historia sucedió en Acatzingo, Puebla, donde un grupo de pequeñines de no más de 12 años estaban comiendo en una pizzería de la ciudad. Ya saben, una tarde tranquila después de hacer las pesadas tareas de matemáticas y ciencias naturales donde lo único que quieres es comer unas alitas con tus cuates y pasarla bien. Algo normal.

Cuando de repente, un pequeño entró al restaurante para vender dulces a los comensales que estaban por ahí, con la esperanza de que alguien le comprara algo y poder juntar algo de dinero; quizá para conseguir algo de comer. Inevitablemente llegó a la mesa donde estaban estos amigos compartiendo una pizza y, cuando se les acercó no pudieron comprarle nada, porque ya saben los niños a esas edad no tenemos mucho dinero. Pero ellos encontraron una solución, invitarlo a comer con ellos.