Los comercios locales tienen que enfrentar no sólo la contingencia sanitaria, que mantiene en casa a miles de consumidores, sino, también, la competencia con las grandes cadenas de autoservicio, que logran una mayor participación.

Carlos Habacuc Ruiz, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) en Querétaro, destacó que los pequeños establecimientos y negocios familiares son quienes registran las mayores pérdidas.

“Tenemos entre un 80 a 90 por ciento ya de los establecimientos cerrados (en el estado), y los que están abiertos es porque están ofreciendo productos considerados esenciales (…), pero prácticamente la mayoría están cerrando”, advirtió.

Así, expuso, se ha hecho un llamado urgente a las autoridades, debido a las “severas afectaciones económicas” que se darán si no se limita en las tiendas de autoservicio la venta de ciertos productos que no se encuentran reconocidos como de venta esencial, según las normas que se han establecido por la contingencia sanitaria.

De acuerdo con Ruiz, son aproximadamente 360 mil empleos que genera el sector comercial en Querétaro, los cuales necesitan apoyo para mantenerse.

“No estamos pidiendo que se cierren las tiendas de autoservicio”, aclaró el líder de la Canaco estatal, “sino que se limite la lista de productos que pueden ofertar”.

“Buscamos medidas iguales para todos, y que se mantenga la competencia sana para no agravar las consecuencias económicas de los comerciantes locales”, aclaró.

Tan sólo en el periodo vacacional de la Semana Santa, el sector terciario en Querétaro registró una pérdida de 667.8 millones de pesos, debido a la contingencia por el COVID-19.