En el mundo, tres de cada diez personas no tienen acceso a agua potable segura. Y debido a la falta de servicios de saneamiento, se ven expuestas a enfermedades infecciosas que afectan principalmente a niños y ancianos en los sectores de menores ingresos de la población, de acuerdo al Informe sobre el Desarrollo Mundial del Agua de las Naciones Unidas de 2019.

Además de las mujeres y las niñas, “las minorías étnicas y de otro tipo, incluidos los pueblos indígenas, los migrantes y los refugiados, las personas de determinada ascendencia (por ej. las castas), son a menudo objeto de discriminación, al igual que las minorías religiosas y lingüísticas” en el acceso al agua, señala el informe.

En nuestro país, entre 7 y 8 millones de peruanos aún no tienen agua potable, pese a ser uno de los 20 países más ricos en agua, según OXFAM.

En el territorio nacional, Lima es la ciudad más vulnerable, pues 1,5 millones de ciudadanos no cuentan con acceso a agua potable ni alcantarillado. Esto afecta principalmente a los sectores de menores ingresos, debido a la distribución heterogénea del recurso vital.