El cerebro de los defines ha sido objeto de estudio durante años y en estos análisis los han posicionado como uno de los animales más cercanos al humano en su capacidad y desarrollo, un lugar que comparte con otras especies como los primates y los elefantes.

Un reciente documental ha mostrado que esta característica no sería la única que comparten, ya que todos ellos también buscarían formas de entrar en un estado de trance con sustancias naturales.

Gracias al trabajo realizado en “Spy in the Pod”, un documental de la cadena británica BBC y narrado por el actor David Tennant que muestra la vida de estos animales en dos episodios hace un par de años, los científicos pudieron observar una inesperada conducta en los delfines: buscar toxinas para drogarse. 

Los delfines fueron filmados mientras jugaban amablemente con un pez globo, pasándoselo entre ellos cada 20 o 30 minutos, a diferencia de los peces que capturaban para comer que eran rápidamente devorados”, explican en la publicación, agregando que “en un momento, los delfines fueron vistos flotando justo bajo la superficie del agua, aparentemente hipnotizados por sus propios reflejos.

Resulta que este tipo de peces libera un poderoso químico cuando están bajo amenazas, por lo que el “juego” que realizan los delfines  con el pez, podría exponerlos a pequeñas dosis de esta toxina, causando pequeños “estados de trance” en los mamíferos.

Estas conductas se repiten en otros animales en el planeta como los elefantes que se embriagan con frutas fermentadas, mientras que algunos primates buscan frutas con contenidos de etanol, una conducta que para algunos científicos tendría bases de comportamientos humanos frente a bebidas alcohólicas.