Cuando George Papanicolaou llegó a Estados Unidos, procedente de Grecia, ya era un médico experimentado que había servido como cirujano militar en la primera guerra de los Balcanes.

Sin embargo, ni él ni su esposa, Andromachi Mavroyenis, sabían inglés, y apenas tenían unos US$250, “la cantidad requerida para entrar a Estados Unidos”, dice una investigación de la Asociación Médica de Singapur (SMA) sobre el hombre a quien Google rinde homenaje este 13 de mayo.

Ella cosía botones por US$5 semanales y él, tras durar solo un día vendiendo alfombras, volvió a su pasión de adolescente: tocar el violín, esta vez en restaurantes.

Nadie imaginaba que poco tiempo después ambos trabajarían juntos en el desarrollo de una prueba sencilla que revolucionó la detección temprana del cáncer cervical y ha salvado la vida de millones de mujeres: el llamado test de Papanicolaou, también conocido como Pap o citología vaginal.

Nacido hace 136 años, el 13 de mayo de 1883, en la isla de Eubea como Georgios Papanikolaou, el padre del Pap se graduó en medicina con honores a los 21 años, luego de haber estudiado música y humanidades.

Y tras un año en EE.UU. sin ejercer como médico, en 1914 fue contratado por el Departamento de Anatomía de la Universidad Cornell, en Nueva York, como investigador.

Mavroyenis, por su parte, ingresó al mismo departamento como técnica y, a veces, como sujeto para los experimentos.

“El logro científico de la pareja se produjo después de reclutar a un grupo de amigas cercanas para participar en un estudio para su investigación, que involucró la prueba de Papanicolaou“, informa Google en su doodle del día, en honor al griego.

“Durante el estudio, Papanicolaou detectó células malignas en la muestra de una de ellas, diagnosticando a una amiga de su esposa con cáncer cervical”, explica Google.

Millones de vidas

El test de Papanicolaou permite detectar los cambios celulares anormales que se producen en el cuello uterino antes de que se desarrolle el cáncer cervical.

Según algunas estimaciones, esta prueba ha reducido las muertes por esta enfermedad a la mitad.

Como explica la SMA, debido a su bajo costo, fácil realización y alta efectividad, el Pap se convirtió en el “estándar por excelencia en la detección del cáncer cervical” a lo largo del mundo.

“La prueba de detección de Papanicolaou será por siempre una de las armas más poderosas contra el cáncer“, dice otro artículo citado por la asociación para resumir “el descubrimiento de este gran pionero”.