n los últimos años los científicos buscan el modo de convertir el tipo más común de sangre en uno universal, que pueda ser usado en todo tipo de intervenciones médicas, para así combatir la escasez de sangre en los hospitales de todo el mundo.

Para que una transfusión tenga éxito, los tipos de sangre del paciente y del donante deben ser compatibles. Si no es así, se corre el riesgo de que el sistema inmune del receptor la rechace.

hora, un equipo de científicos ha logrado convertir la sangre tipo A en sangre universal, lo cual puede ser el primer paso para acabar con el problema de la escasez, principalmente en emergencias, señala un informe de Science.

“Los hallazgos son muy prometedores en términos de su utilidad práctica”, dice Mohandas Narla, un fisiólogo de glóbulos rojos en el Centro de Sangre de Nueva York.

Las personas generalmente tienen uno de los cuatro tipos de sangre: A, B, AB u O, que están definidos por moléculas de azúcar inusuales en la superficie de sus glóbulos rojos. Si una persona con el tipo A recibe sangre de tipo B, o viceversa, estas moléculas, llamadas antígenos sanguíneos, pueden hacer que el sistema inmunitario realice un ataque mortal a los glóbulos rojos. Pero la sangre tipo O carecen de estos antígenos, lo que hace posible la transfusión de ese tipo de sangre a cualquier persona.

Por ello, el objetivo de los investigadores es eliminar estos antígenos, para convertir cualquier tipo de sangre en uno universal. Así, un equipo de la Universidad de British Columbia (UBC), en Canadá, usó una bacteria intestinal humana para lograr este objetivo.

Cuando probaron dos de las enzimas de la bacteria Flavonifractor plautii vieron que los antígenos perdían sus propiedades, lo que hace posible que la sangre tipo A se convierta en universal sin perder su calidad.

Pero ahora los investigadores deben replicar sus resultados y, de confirmar su hallazgo, se podría usar este método para duplicar la cantidad de sangre universal, señala Narla. Además, esperan hacer pruebas con sangre tipo B.