Tuvieron que pasar 100 años para que un ejemplar de leopardo negro sea fotografiado en su hábitat natural. El fotógrafo británico de vida silvestre Will Burrard-Lucas, de 35 años, fue quien pudo tomar las imágenes de este extremadamente raro animal mientras estaba en el campo de Laikipia Wilderness Camp, en Kenia, en plena luna llena.

Se trata de la primera vez que un ejemplar de esta especie ha sido fotografiado en alta calidad en África en los últimos 100 años, señaló National Geographic en un informe.